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viernes, 22 de junio de 2012

Paraguay.





Con qué criterio escribo nuestro dolor
si no se trata sólo de una canción.
Con qué excusa te digo que tengas fe
si yo mismo padezco la misma sed.
Año tras año vemos como se van
por la letrina del colonizador
la libertad y el sueño del soñador.
Coraje! Coraje! La unión hace la fuerza
y un corazón americano crece a la luz del sol.



Como Formoseña, como Sudamericana, como hija de la democracia REPUDIO el golpe de estado que están llevando a cabo en Paraguay por supuestas vías constitucionales los sucios del partido Colorado.
Las fuerzas armadas, como siempre, ya hablaron. Solas se queman, no soportan no figurar.
Porque no les bastó Stroessner con sus 35 años de abusos, torturas, asesinatos, desapariciones, crímenes de lesa humanidad, vejaciones a sus mujeres, matanza de aborígenes, niñas y niños torturados o explotados, encarcelamientos, persecuciones, deportaciones y exilios. No les bastó la sangre hermana que corrió, no. La ambición de poder de estos sucios no tiene límites.
Porque siguen las intrucciones de países que prometen oro y espejitos de colores a cambio de la soberanía y ¿qué les va a importar? si estos sucios ni siquiera pueden cantar el himno sin reirse.
Y es así que no importa cuanta sangre corra, cuan manchados estén los billetes que reciban... Mientras sus señoras puedan viajar a Paris a comprar vestidos, mientras ellos puedan mantener a sus damitas sistemáticamente conocidas y escondidas, y que no les aqueje el flagelo de la salud pública, (¿qué es eso... salud para pobres que no pueden pagarla? ¡Un horror!), mientras sus hijos puedan ir a liceos y universidades privadas ¿que importa la soberanía popular? ¿Qué les importa a ellos la calidad de vida de la gente del interior?

En Paraguay el 80 por ciento de las tierras está en poder del 2 por ciento de la población.
Cuando Lugo habló de reforma agraria, antes de su asunción, ese dos por ciento (que de paso es dueño de absolutamente todo en paraguay, incluyendo al diario de mayor tirada, el ABC color) trató con todas sus fuerzas de que no funcione. No funcionó, de hecho, en parte por falta de leyes y en parte por la presión ejercida por un congreso solo enfocado en sus propios intereses individuales conformado por esta runfla de delincuentes que en aquel momento lo "culparon del fracaso de la Reforma Agraria" y hoy lo llevan a juicio político.

No dejemos más que nos metan el cuento hermanos de latinoamérica. No podemos estar más pasivos! Basta de poner pobres contra pobres, de asesinar policías, de masacrar campesinos! Basta de disfrazar mentiras que conocemos desde hace un siglo!
Basta de fuerzas armadas que dicen una cosa y hacen otra completamente distinta!

Me gustaris decirles, haciendo mías las estrofas de su himno:

Paraguayos: ¡República o muerte!,
Vuestro brío les dio libertad;
Ni opresores, ni siervos alientan,
Donde reinan unión e igualdad.


 61 años de coloradismo tuvieron que bancarse. 61 años de gobierno que nunca cuidó al puebló que lo votó sino que protegía a los intereses de los ricos. La brecha entre ricos y pobres es demasaido tremenda, casi no existe clase media. No tenían acceso a la salud, tampoco a la educación.
Se prohibió su hermoso idioma Guaraní.
No existe razón para continuar:

Py'aguasu, py'aguasu,
ojoykerepa ñaimérõ ñane ñe'a
amerikagua opu'ãne omimbi, overa.

Y como dicen los versos de un tema que me emocionó desde la primera vez que lo escuché cantado por cientos de paraguayos con la mano en el pecho y los ojos brillando:
Patria querida, somos tu esperanza,
somos la flor del bello porvenir,
volverá tu antigua bienandanza
con su fama a relucir.

Y en los anales de tu noble historia
te lo juramos va nuestro valor
a escribir la página de gloria
del honor, del honor, del honor.

Si por desgracia el clarín de la batalla
nos llama algún día a cumplir un gran deber
serán allá nuestros pechos la muralla
que detendrán las afrentas a tu ser.

Libre serás, oh patria amada,
mientras tengamos el rubí
de nuestra sangre derramada
triunfante allá en Curupayty.

El lema de valor que siempre ha de seguir
la raza paraguaya es vencer o morir.

No dejen que les hagan mierda el país otra vez. Las revoluciones duelen en el pecho, en la sangre y en los callos de los pies, duelen en los ojos llenos de lágrimas, duelen en la boca partida por el sol y la sed. Las revoluciones duelen. Pero duelen lindo si se logra el objetivo. 
Y ahora está doliendo feo, ahora está doliendo el hecho de que las gotas de su sangre están siendo usadas para beneficio de los hijos de puta. 
No dejen que usen sus lágimas, su sed, sus callos. 
No dejen que nunca más USURPEN su revolución.

FUERZA PARAGUAY!

lunes, 4 de junio de 2012

Hope the ones that we love survive.

I realize we can't spend our whole lives throwing knives, and hope the ones that we love survive

I've seen the future before my eyes, 

Note to self: Stop throwing knives

sábado, 28 de abril de 2012

Acta de Divorcio.

A mi abogado:
      Tratá con ellos vos. Yo no los soporto más. No soporto el control verga que vienen haciendo de mi vida, como si fuera una marioneta: Que estás gorda, que no estás estudiando, que es ESTO lo que te gusta y no lo otro, que estos son  los amigos que tenes que tener, que los otros son unos delicuentes, que los tatuajes estan mal, que la carrera que estas estudiando ahora es una mierda, que estas gorda de nuevo, que tu peso oscila entre la gordura y la obesidad, que no vas a ganar plata con lo que estas haciendo, que sos impractica, peor que eso, que sos inutil.
Que si te hacés un piercing no entrás mas a esta casa, que vivis al pedo hablando con hippies, qué gorda que estás!, no puede ser esto Mercedes, perdés tiempo, podrías estar estudiando una hermosa carrera como economía que dejaste y algun dia cuando madures vas a terminar, que hermosa carrera estudia fer, ingeniería, vos deberías haber estudiado algo que te de plata, el año que viene...

Y AHI ESTA EL LIMITE:
El año que viene te la mando de nuevo. Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeno. Sobre mi cadaver que lo van a tener que encontrar debajo de un puente pasado por seis camiones en Baigorria. No voy a vivir con ella ni dos minutos más de mi vida. No voy a soportar nunca nunca nunca más la manipulación y la mierda que era mi vida cuando ella estaba: Las mentiras, el racismo, los caprichos. No señores: antes me divorcio.
No sé que va a ser de mi vida el año que viene, pero algo es seguro: La dueña de este blog, aunque pierda absolutamente todas sus posesiones se lleva su computadora y el tarrito de aluminio para calentar la leche -símbolo más profundo de mi independencia- a donde carajo sea que vaya la gente cuando ya no cuenta más con la anuencia de su familia. Cuando se divorcia de todos los hilos que la tienen atada cual marioneta.
Cuando por fin es libre.

Amo lo que estoy haciendo, ambas carreras. Pero si tengo que ir a vivir a una pieza de dos por dos en el rincon más alejado de cualquier ciudad -a esta altura no descarto nada- del mundo lo juro por DIOS si es que existe y sino lo juero con mis dos ovarios, mis dos tetas y mis anteojos que son lo más sagrado que tengo que lo voy a hacer.

Y lo denuncio frente a cualquier persona que quiera leer: MERCEDES NO SE VA A BANCAR NUNCA MÁS UNA PUTA INJUSTICIA.

jueves, 26 de abril de 2012

Bizarro Made in Argentina.

La Hofstadter dice:
      Cualquiera que me conozca lo sabe, tengo una locura con lo bizarro. Mi debilidad son los travestis pero no discrimino a ningun tipo de bizarreada. Déjenme explicarles:
       Para los que no me conozcan no, no tengo ningun tipo de mambo sexual con los travestis. Pero me encantan, me gusta la gente que es auténtica y los travestis supieron llevar a un plano muy palpable su autenticidad, son auténticas mujeres, mujeres a las que les gusta reirse de sí mismas, mujeres extravagantes en general, a las que no les avergüenza su condición de no-se-que-sos porque ellas lo saben perfectamente. Eso es lo que me gusta y me llama la atención de los travestis. Y la gente bizarra también es así.
Sí, es más que probable que tengan algun mambo en la cabeza, pero ¿quién no lo tiene? Pasa que el resto de nosotros, los "normales", tratamos de mantenerlo en secreto, suavizarlo, canalizarlo (a menos que alguno que esté leyendo sea tan horriblemente normal que desde ya me horrorizaría, que no tenga hobbies, que no tenga gustos personales, que sea pura y exclusivamente construcción de la sociedad que lo mantuvo alejado de orientaciones "peligrosas" durante toda su vida y ahora responda a un burocrático sistema mental, fisiológico y metodológico). La gente bizarra es como es por naturaleza. Y no se avergüenza y se la banca como tiene que ser.
A mi me gusta la gente bizarra. Me gusta de corazón. Me gusta Zulma Lobato, me gusta Electra, me gusta la que canta La Ronchita y cuenta la anécdota de "Dame la papafrita!", me gusta inclusive La tigresa del Oriente, y hasta Verónica Christen. No me gusta la gente que hace negocio de lo bizarro y en esta categoría incluyo a Delfín Hasta el Fin y excluyo a Anabella Ascar que a esta altura es una bizarra en sí misma.
Atendiendo a esto, me copan los virales y reafirmo a internet como el centro difusor de la bizarría.
Mientras los canales de televisión fomentan un lifestyle de los noventa, todo muy grasa pero caro, donde surgís por el culo como manzanita o las tetas como sandías que tengas y tal vez, solo tal vez, por la cantidad de poder acumulado que tengan los tipos con los que te acostaste para llegar a la pantalla y asímismo quedar eliminada de la memoria popular en cosa de una semana; internet ofrece otra posibilidad: decime lo que sabés hacer, lo más raro que tengas, lo más inalcanzable, lo más ridículo, lo más inteligente, lo mejor que tengas. Te propone sacar lo mejor de vos. Te exige, somos 7mil millones, mostrame algo que vos y solo vos sepas hacer.
Cada cual tiene su talento, o sus ganas de ser famoso aunque sea 15 minutos, aunque sea a través de un único viral que sacuda un país entero y después millones te olviden, pero otros miles no. Algunas veces ni siquiera hay ganas de que se vuelva viral el video, a veces esa casualidad se aprovecha. Genera odios, amores, genera un montón de cosas excepto una: Jamás será impuesto como en la televisión. Jamás se levantará por falta de audiencia o se sobrercargará de contenido porque la gente respondió demasiado bien. Simplemente seguira fluyendo, concluirá un ciclo y pasará otro a ocupar su lugar.

A mi me gusta la gente bizarra. La gente que no discrimina, la gente que no actúa, la gente que tiene algo en la cabeza, aunque sea una locura y no se avergüenza por eso.

Distinto es el caso, claro, de las modas sin sentido que pasan de vez en cuando. Cumbio, la bisexualidad, la élite de cyberfamosos, los idiotas que creen que se puede surgir en twitter, y consecuentemente los noticieros que, como no tienen otra verga que mostrar, sacan a relucir estas cosas deplorables.
Facebook, hace unos meses, puso una categoría que a mi me parece medio complicada: La suscripción. Le resté importancia y como siempre -dije en ese momento- las minas que se saquen fotos en bikini van a tener a la horda de pajeros siguiéndolas, algo que es para ellas tan necesario como el aire.
Pero la cosa se puso seria. No eran las mismas de siempre. Eran minas con hambre de fama, gente que se vuelve completamente vulnerable frente a la aceptación popular. Que entra en un estado de éxtasis cuando encuentra que sus notificaciones exceden mucho más de las que alguna vez tuvo en su vida, desarrollando un trastorno histriónico violento y galopante.
Imaginate, vos, mina normal con lindo físico, con 698 suscriptores te preguntarás ¿Quieren leer lo interesante que soy? No. Ya sabés que no.
Ahora que el album que se llamaba "Camboriu con el Fede y la China" y que tenía 33 fotos en donde también era importante la posada, el desayuno que se mandaron, el milo en la playa y Fede y vos haciendo castillos se convirtió en "Solita en casa :$ quién me hace compañía" con 1023 fotos tuyas en distintas posiciones provocativas con poca ropa, ves que tus suscripciones van subiendo exponencialmente, y cuando subis una foto tuya te comés 268 me gusta y 75 comentarios que básicamente y en palabras a veces diferentes dicen "aaaaaeee mameeeta te chupo toda"
Ese, exactamente ESE sería el turning point que a mí, Mercedes Marighetti, la Hofstadter, me haría volver a la realidad. Al qué carajo estoy haciendo. Estoy subiendo fotos mías en bolas para que gente random se ratonee (en el mejor de los casos) y acompañándolas con estados del estilo "Quien me acompaña a la camuchii :$", "tomando la lechita :$ con oreos", o el más frenético y enfermizo "MG si te gustan los picodulces como a mí ñam ñam  :$"
 Ese, ¿es también tu turning point? Mil millones de ejemplos hay donde la respuesta es no.

Y acá es donde ya no me toca hablar a mí. Por más de que no me guste ver tetas en el costado derecho de la página de Fb, creo que esto ya no es normal.
O capaz que sí, que sea una variante de los miles de matices que tiene el ser humano para llamar la atención, para no ser uno más. Pero cosifica. Y me pone a mí, portadora de curvas -permítanme ser egoísta- dentro de un estereotipo donde la mujer no es más que una cara muy maquillada, unas tetas muy resaltadas, una bikini muy ajustada, unos comentarios muy idiotas, donde la liberación femenina no consiste más que en decir "me gusta chupar pijas y soy re liberal porque te lo digo sin tener vergüenza."
Bravo. Decime ahora algo que no sepa. Algo que todas las mujeres no sepamos.
¿Te interesa el futuro? ¿Qué querés para tu vida? Cuando seas grande, ¿qué le vas a contar a tus hijos? ¿que tenías 35.987 seguidores en Facebook porque eras una bomba sexual? ¿que eras re progre y le ponías me gusta a la foto de los nenitos africanos?
Yo quiero que me dejen de tratar de histérica por tu culpa.
Que me dejen de mirar como algo comestible por la calle por tu culpa -y culpa también, sería injusto negarlo, de los incivilizados que no saben respetar a una mujer, dueña de dos ovarios como los de su propia madre.
Quiero que dejen de surgir organizaciones feministas, porque quiero que ser mujer no sea más orgullo que ser humana. Quiero que hombres y mujeres trabajemos juntos por la igualdad y que destruyamos cualquier tipo de generismo preexistente: que los hombres no saben cocinar, que no disfrutan del arte, que las mujeres no entienden de futbol o de autos, que solo les interesa el maquillaje.
Quiero que dejen de acusarme de tener PMS cuando tengo un mal día.
Quiero que mis propios prejuicios queden lapidados.
Y terminé hablando nomás.
Porque no me gusta ver tus tetas en el lado derecho de mi pantalla de inicio de FB, porque me gusta la campaña "enseñar a los hombres a no violar antes de enseñar a las mujeres a protegerse de ser violadas", pero tiene que ser un esfuerzo en conjunto de la sociedad, y si te digo la verdad tu "AKJSDKJSAD tomando la chechona en la camuchi quien me hace compañía :$" no ayuda en nada.
Y fomenta un poquito la pedofilia, si me apurás.

Todos juntos tenemos que luchar hasta la conquista de derechos. Todos somos seres humanos.

*Me fui a la mierda, no quería extenderme tanto. El geniecillo malvado de Descartes me obligó (?

miércoles, 21 de marzo de 2012

(1310) A Ella no le gustamos los universitarios.

Hoy terminé concluyéndolo: A este gobierno nacional no le gustan los universitarios. De ninguna orientación política, ni siquiera sus propios militantes. A ellos les sonríen vagamente pero no les dan mucha bola porque son eso, universitarios.
"Para hacer kilombo tenemos a los que no estudian, para hacer defensas estúpidas frente a las cámaras tenemos a los graduados" dicen ellos. A los universitarios no nos dan bola.
¿Por qué? Porque somos una "minoría de elite" que decidió superar las expectativas de un estado que pretende ser de Bienestar sin olvidar los negocios, sin rozarle un pelo al socialismo, porque en general rechazamos el plan de finalización del secundario que ellos nos ofrecieron regalar muy amablemente al terminar en tiempo y forma el secundario, porque somos los "hijos de los 90", porque nos formamos para ser "mejores que los demás", porque, seamos lo que seamos, alguna vez vamos a trabajar para un "corpo" y ¿qué pasa si esa corpo no los favorece a ellos? pero sobre todas las cosas, a la mayoría de nosotros nos cuesta tragarnos los slogans. Existe en nuestro vocabulario la palabra DEBATE. Existe en nuestro entendimiento el diálogo, la curiosidad científica, el valor de las ideas, el sentido de sociedad, de comunidad y no de individualismo, como intentan hacer notar. Nosotros queremos ser mejores, es cierto, pero no mejores que los demás: Queremos ser mejores que nosotros mismos para fomentar el desarrollo en un país tan grandioso como es este en el que vivimos. Queremos un futuro mejor para todos, no sólo para nosotros mismos, tenemos ideas. ¿Es eso lo que tanto miedo les da?
Todos los planes "lalala para todos" no es más que un mero intento por tener la pobreza (y digo pobrecia porque el para todos quiere decir para todos los que conformen la franja de pobreza, no tengan obra social, no tengan ingresos más que los que por subsidios o tranferencias otorgan ellos.) regulada, controlada, tabulada y registrada en un sistema nacional al que poco le importa de donde vengas o hacia donde quieras ir, con tal de que se quede quieta esa franja. Es decir, mientras la situación de la franja regulada, controlada, tabulada y registrada no mejore ni empeore, pero que tampoco se mueva, tampoco genere una inquietud de mejorar por sí misma sus condiciones de vida, de trabajo, de estudio, de salario, mientras no quiera pertenecer a organizaciones sociales que no pueden ser compradas, si es que tiene algún interés, mientras siga mirando Tinelli a la noche y al día siguiente la seguidilla de repetidoras, mientras siga comprando Paparazzi, Caras, Pronto (esas revistas muy de los 90, que muestran un lifestyle too rich and too famous, de los muertos de hambre que son los especímenes que muestra la tv argentina),  mientras puedan seguir tragándose los discursos de mentiritas de un grupo de impresentables pagados para tal misión, mientras el interés político se centre solo en ese día de las elecciones, ir, llevar la boleta armada (esta parte, sépalo ahora, es una de las más importantes del sistema electoral argentino), volver a su casa, prender la tele digital abierta libre y gratuita en el lcd, y escuchar que su voto fue parte de una multitudinaria montaña de votos que protegen todo lo que tiene gracias a actuar como actuó, en ese sublime acto de cesión de la voluntad al mejor postor que es, en este caso, su propio sufragio, y cuando el dirigente barrial venga y diga vamos, que tenés que salir con banderas se calce las zapatillas, y el joggin, porque el resto es todo merchandising entregado para la ocasión (remera, gorrito, bincha, bandera) y salga a aplaudir y abuchear según sea la voluntad del carismático líder, y mientras que esa franja no sepa que lo más macabro de todo es que con ese actuar esta comprometiéndose a resguardar la seguridad del status quo, o lo sepa vagamente y no le interese, que es en realidad lo que pasa en este momento.
Para lograr un progreso hay que generar interés en ese progreso, es como cuando a un chico se lo estimula para que lea o pinte o dibuje o haga música, o aprenda a contar con los dedos, o modele en plastilina en vez de dejarlo frente a la tele todo el día. Y todos somos chicos, políticamente hablando. A todos nos parece muy complicado el sistema, muy aburrido, inalcanzable. Entonces yo planteo, si a esa gente, a esos chicos que no fueron estimulados hasta ahora, encontraran alguna forma de hacer política todos los días, de ver que no deberían existir niveles sociales estratificados con vidrios blindados en el medio imposibles de traspasar donde en unos se trabaja para vivir y en el otro se gestan las decisiones más oscuras, guiadas por quien sabe que intereses -y a quién le importa ¿no? si total el que trabaja para vivir va a seguir en esa faena, a veces trabajando más duro, a veces menos- se podría ver una solución conjunta, buena para todos, igualmente buena para todos, que de eso se trata la igualdad de oportunidades.

Yo creo que podemos ser un gran NOSOTROS. Nos quieren hacer ver que la Argentina está dividida en sectores que son mutuamente excluyentes, y no quieren que abramos los ojos porque vamos a ver que el único camino al acuerdo es el dialogo. Y humanizar al prójimo no es parte del plan del gobierno nacional. Es más, se centra en todo lo contrario, en demonizar esa "cosa" que es la "opo", esas diabolicas organizaciones que son las "corpo" e intentar intensificar las diferencias y convertirlas en barreras insuperables en vez de buscar el consenso, el diálogo, el acuerdo, el debate.

Yo aun creo en la política honesta. Por eso en el 2015 mi voto va para Hermes Juan Binner. Porque soy la sangre joven del FAP y porque mi compromiso no se termina al meter el voto en la urna.


***
Volviendo a lo de las "corpo", odio esa moda de acortar las palabras para sonar más cool. Se le adelantaron unos años, viejo, pero no engañan a nadie. Es como escribió Orwell en 1984, una triquiñuela psicológica: "Incluso en las primeras décadas del siglo veinte, las palabras y frases abreviadas habían sido uno de los rasgos característicos del lenguaje político y era notorio que la tendencia a usar abreviaturas de este tipo era más marcada en países y organizaciones totalitarias.(...) Al principio esta práctica se había adoptado instintivamente, pero en neolengua [el idioma oficialista de Londres en la novela] se utilizaba con un propósito consciente. Habían observado que abreviando un nombre se estrechaba y alteraba sutilmente su significado, perdiendo la mayoría de asociaciones de ideas que de otra manera habría mantenido. Las palabras Internacional Comunista, por ejemplo, evocan la imagen polifacético de solidaridad humana, banderas rojas, barricadas, Karl Marx y la Comuna de París. La palabra Comintern, por otro lado, sólo sugiere una organización tupida y cerrada, con una doctrina concreta. Se refiere a algo tan fácilmente reconocible y limitado en su propósito como una silla o una mesa. Comintern es una palabra que se puede pronunciar casi sin pensar, mientras que Internacional Comunista, es una frase en la que uno tiene que detenerse por lo menos unos momentos."

viernes, 9 de marzo de 2012

Martín Caparrós, un genio.

Voy a hacer algo que nunca hago: citar gente textualmente. Un copypaste brutal pero así es como me siento y nada pudo describirme hasta este momento. Los dejo de la mano de un gran genio.
Martín Caparrós nació en Buenos Aires en 1957, es escritor y periodista y obtuvo los premios premios Planeta y Rey de España. Su libro más reciente es Los Living, premio Herralde de Novela 2011. La nota se publicó en el blog que él tiene en el espacio de blogs de ElPaís.com, "PAMPLINAS" y es un hermoso intento de saltearse la censura, lo políticamente incorrecto y las cómodas y rapidas ofensas de la gente hipersensible, al día de hoy, el 90% de Argentina. Total, es un blog, y ya dijeron que NADIE NOS LEE. Martín, lo reafirmo: Sos un genio.

Yo, gorila cipayo zurdito mercenario

Por: | 08 de marzo de 2012
Abandono-perros-animales-2
Hoy voy a escribir sobre algo que no tiene por qué importarle a nadie: yo. Y voy a ser, por una vez, muy franco: no sé qué hacer. Me siento, como pocas veces en mi vida, pegajoso, incómodo, entrampado. Enredado en una situación donde no sé qué hacer.
La síntesis es casi fácil: me veo en medio del fuego que se cruzan los sectores más poderosos del país. Por un lado, los ricos nacionales e importados que siempre disfrutaron la economía de la Argentina; por otro, la máquina peronista setentona –ya va a cumplir setenta años– que controla desde hace tanto su política.
Suelen estar aliados, y todavía mantienen muchas lazos. Pero ahora se ladran porque el peronismo quiere recuperar parte del poder del Estado y algunos de los más ricos están tan mal acostumbrados que no quieren soltar nada –y arguyen, con cierta razón, que ese poder del Estado no se usa como debería.
En cualquier caso los dos bandos –con sus matices y sus diferencias internas, por supuesto– coinciden en querer presentar la realidad como si ellos fueran todo, lo único que hay: a ambos les sirve pretender –tácita, enérgicamente– que sólo se puede discutir entre esas dos formas –no muy distintas– de administrar el capitalismo de mercado. A ambos les conviene postular que todas las posibilidades del presente y el futuro argentinos se reducen a ponerse del lado de Clarín y las cerealeras y ciertos bancos o del lado de Fernández y las mineras y contratistas y otros amigos de lo ajeno. A  ambos les sirve proclamar que si no estás con uno de ellos estás con el otro –de ellos. Mecanismo que llega a la cumbre en el argumento peronistacéntrico de que si uno critica ciertas medidas oficiales está haciendo lo mismo que Morales Solá, Grondona, Spichicucci. Que todos los que están contra mí son la misma mierda es una vieja táctica de cualquier poder: unificar para descalificar en masa. El kirchnerismo, obediente, la aplicó: esa idea de que existe tal cosa como “la oposición” es uno de los logros de su aparato relator. No hay ni tiene por qué haber una; son proyectos muy distintos, y oponerse no debería definirlos. Ya lo quisiera el ínclito gobierno, pero su sombra no es tan larga: no alcanza para hacerme pensar con Alfonsín o Macri o De Narváez o Binner. Yo no quiero estar con unos o con otros –porque no estoy con ninguno de ellos–, y no resulta fácil.
                                                           *                    *                    *
Es cierto que a veces parece que criticara más al gobierno peronista que a los grandes ricos tradicionales y sus pobres representantes políticos. Supongo que hay razones. Por un lado, es el gobierno el que produce la mayor parte de los hechos sobre los que se puede pensar y/o decir algo; pero además no necesito, como otros, sobreactuar la crítica a la corpo o la opo o la derecha en general porque no acabo de empezar a hacerla. Llevo –a diferencia de muchos kirchneristas– años y años en ese menester. De algún modo la doy por sobreentendida: la he dicho tantas veces, y la distancia me parece obvia. Con el gobierno no es lo mismo, porque a menudo dicen cosas que yo podría suscribir; el problema es lo que hacen.
Entonces, a veces, por mis críticas al gobierno, la derecha no presidencial me cree disponible y me ofrece espacios, alianzas que no quiero. No quiero firmar solicitadas con las plumas tradicionales de los grandes diarios, no quiero pedir libertad de prensa para los que nunca la respetaron ni legalidad para los que siempre se la pasaron por el forro, no quiero reclamar garantías jurídicas para los “inversores” ni libertades para los “mercados”. Envidio a quienes saben en qué “valores democráticos” basan sus amonestaciones. No son los míos. Por eso no quiero, siquiera, que mis críticas puedan asimilarse a esos sectores, y no siempre lo consigo. No sé si prefiero el insulto abusivo al aliento de quien creo lejano. Es cierto que en el bando de los que más me pelean tengo muchos amigos y, en principio, más coincidencias que en el de los que a veces me halagan. Hay tardes en que eso me hace preguntarme si estoy equivocado. Me lo pregunto, lo pienso; creo que no.
(Una de las grandes confusiones de estos tiempos confusos, sin metas ni proyectos, es aquello de que los enemigos de mis enemigos son mis amigos; con ese silogismo siniestro algunos nacionalistas argentinos y casi peronistas se sintieron muy cerca de Adolf Hitler; con el mismo, el partido comunista se alió con el embajador americano contra Perón en 1946.)
Me siento, en síntesis, atrapado entre los que hablan de justicia y se dedican a acumular podercito, y los que los atacan en nombre del respeto a las instituciones; los que dicen que quieren un capitalismo en serio en nombre de los que pelearon contra el capitalismo y los que dicen que quieren un capitalismo en serio en nombre de los que inventaron el capitalismo y lo reinventan con cada cierre del mercado.
                                                           *                    *                    *
Pero tampoco debo -ni puedo- hacerme cargo de lecturas, decisiones ajenas. Un tipo me dice en tuiter “sabelo, los que te leen ahora no son los mismos que te leían antes”. Sé que en casos es así y, de algún modo, lo siento: a veces lo siento. Pero no por eso dejo de creer que sucede porque muchos de esos “que me leían antes” se entregaron a –seamos piadosos– los cantos de sirena oficialistas. Claro que me gustaría que me siguieran leyendo; sin duda no me gustaría hacer lo que tendría que hacer para eso: no lo haría.
Como triste consuelo me aparece la idea de que muchos de los que ahora me putean van a decir, en unos años, ah tenías razón –como pasó otras veces, disculpen que lo diga: son esas cosas que uno no debe decir, pero lo creo. Mientras tanto algunos pelandrunes resultamos un grupito –patético– de iluminados de segunda: gente tratando de que más gente se dé cuenta de lo que creemos saber. Que cuando choca un tren o dictan leyes antiterroristas o reprimen a los pobladores de Famatina y Tinogasta decimos ves, yo te lo dije, eso es lo que es este gobierno; que cuando sale en los diarios que la Gendarmería nos espía o que el vicepresidente hace negocios turbios o que la presidenta descalifica a los maestros nos sonreímos pensando y ahora qué van a decir y nos da, dentro de la preocupación, un trocito de gusto culposo. Es una mierda, y es una sensación que ya conozco: ahora todos cuentan los noventas como una larga cruzada unánime, esos tiempos en que estábamos todos unidos contra Menem porque “estar contra Menem era fácil”; se olvidan –intentan olvidar, que es la primera condición de su Memoria– de que éramos muchos menos que todos: los apoyos, los números del peronismo en el poder eran más o menos los mismos que ahora, e incluían, sabemos, a buena parte del aparato gobernante. Supongo que dentro de diez años también la van a contar así. Y no lo digo –espero– por puro delirio: estoy convencido –modestamente convencido, si esto es posible– de que así será. Pero, mientras tanto, es duro.
                                                           *                    *                    *
“Lo bueno que yo le veo a este gobierno es que si lo corren por izquierda, responde”, dijo un comentarista de este blog, y preguntó: “¿Qué posición tomará Caparrós si en el inicio de las sesiones Cristina decide mandar un proyecto de regulación, estatización y nacionalización de la explotación minera? ¿Apoyará la medida, o se quejará porque no se hizo antes?”. “Cristina”, sabemos, no lo hizo, pero la pregunta era buena por pertinente, porque este gobierno suele tomar tarde medidas con las que yo habría estado de acuerdo. Y me gustaría poder contestarla por la positiva: ah, por fin, qué suerte. En cambio tiendo a contestar por la suspicacia: ¿por qué, si durante tantos años hicieron lo contrario, ahora hacen esto? ¿Qué se esconde? Es triste pero puedo, faltaba más, justificarme: enunciar distintos casos en los que medidas que me parecían deseables dieron resultados perfectamente indeseables.
Mi relación con este gobierno peronista puede sintetizarse en muy pocas palabras: tras nueve años de mirarlos de cerca no creo que sean de izquierda, no creo que quieran una sociedad como la que yo querría; creo que están tratando de emprolijar y hacer viable y perpetuar un orden social muy injusto. Y que, para eso, de vez en cuando toman alguna medida con la que estaría de acuerdo sino fuera porque, en general, la desnaturalizan con su práctica. No es mucho más que eso: nada grandioso, nada heroico. Pura viveza criolla. La épica posibilista de este gobierno opositor.
Creo que lo que no soporto es precisamente eso: que digan lo que podría decir pero hagan lo contrario: que desvirtúen malversen malbaraten un discurso con el que querría estar de acuerdo –y que, después de ellos, va a quedar descalificado por unos cuantos años: va a ser muy difícil volver a hablar de cuestiones tales como la redistribución de la riqueza y la igualdad, rebajadas por tanto manoseo.
Pero también sé que, como creo lo que creo, cuando analizo lo que hacen le busco las pulgas –y en general es muy fácil encontrarlas, pero mi actitud me molesta. Es cierto que estoy empeñado en ver la mitad vacía del vaso porque creo que estos señoras y señores no quieren llenarlo. Pero, más allá de mis razones, sé que mi mecanismo es reductor, mecánico, levemente injusto. Me incomoda.
Y encima debo confesar –a mi pesar, en mi contra– que cuando veo a la señora presidenta perorando con su tono cada vez más Su, riendo chistecitos internos, repartiendo ironías mal armadas, extremando la historia personal, hablando de lo linda que era la vista desde su cuarto de sanatorio del Opus Dei o llorando en los momentos indicados, no la soporto. Me irrita más allá de la razón y busco en lo que dice más pulgas, puntos flacos. Me pasa lo mismo que, últimamente, cada vez que andaba por “Palermo Hollywood”: no podía parar de compararlo con ese barrio tranquilo y amable de cuando iba a la escuela República de Cuba, años sesentas; me pasaba el paseo detestándolo y decidí dejar de ir. Pero no puedo dejar de pensar sobre lo que hace el gobierno, y lo sigo haciendo de ese modo molesto.
                                                           *                    *                    *
Me gustaría cambiarlo; no lo logro. Lo cual podría explicar la saña de los ataques kirchneristas. Eso, y que algunos supusieron, por mi historia, que sería de los suyos, y algunos incluso creen que fui kirchnerista y lo dejé; no es así: desde el principio preferí pensar en función del presente y el futuro, no de pasados míticos y relatos dudosos. En cualquier caso, me atacan con denuedo y, a menudo, me tiran con pavadas, a veces incluso por deporte, por costumbre. Ejemplo tonto de un tuit de hace unos días, de una tal selene:  “Me leí todos los diarios. Bardié a caparrós. Boludié en fbk. Me quedan aún 6 horas acá adentro del trabajo :( ”.
Alguna vez he tratado de pensarme como parece que me ven algunos  –más o menos– jóvenes –más o menos– militantes: un viejo garca que supo tener ciertas ideas o ideales, que hasta hizo alguna cosa con ellos pero ahora se entregó, capaz que por la guita, quizá porque todos claudican. Me interesa la imagen: estoy seguro de que yo mismo la debo haber aplicado a varios –aunque no recuerde uno preciso– cuando el joven militante era yo. Y, sin embargo, me veo tan lejos de esa descripción acusatoria.
Pero más lejos todavía me veo de la más frecuente: que escribo lo que escribo por mercenario y por vendido. ¿Vendido a quién? ¿Quién se supone que me paga? Nunca precisan: Magnetto, las corporaciones, la derecha, España –son casi universales. Ya que lo dicen tanto, voy a ser claro: no trabajo para ninguna empresa argentina. Mi único empleo, ahora, es este blog, donde gano mucho menos que lo que ganaba el año pasado por un trabajo semejante en Newsweek, y sólo un poco menos que un cobrador de peaje con cinco años de antigüedad. No tengo más; el resto son mis novelas, mis crónicas.
Nada me habría resultado más rentable que hacerme kirchnerista; me alcanza con ver lo mucho que ganan tantos colegas que lo hicieron. Si hay algo en mi vida que me hizo perder plata fue no apoyar a este gobierno. No sólo plata: mi vida habría sido tanto más agradable si hubiera tenido apoyos, un grupo de pertenencia, ciertas prebendas, menos insultos, la posibilidad de pensar que estaba participando de algo, la chance incluso de creer, algunas noches, que era algo que valía la pena. Si no lo hice –y no lo hago– fue porque realmente no pude –y no puedo–: porque no consigo pensar que estén construyendo una sociedad más parecida a la que yo querría, a la que creo necesaria. Es una lástima –y además me cuesta muy caro.
Por suerte, el epíteto mercenario suele venir acompañado con otro de esos que resucitaron estos últimos años: cipayo. Cipayo es una palabra fuerte, cargada de sentidos, oxidada: más allá del origen, que casi nadie conoce, es una apelación a lo más cerril del nacionalismo. Y si hay algo que me separa definitivamente del peronismo es esa careta patriotera que se ponen cada vez que quieren disimular algo –justo después de entregarle el petróleo a la California en 1952, a la Panamerican en estos años. Pero no porque sea falsa: sólo porque es nacionalista.
(Por no hablar de cuestiones como la que intenté sintetizar en un tuit que decía que lo que no soporto es que me insulten con errores de ortografía: sin la menor altura. O con esa pretensión arrasadora que ejemplifica, por ejemplo, el que me puteó porque escribí la palabra “atónito”. Era, dijo, una marca de mi altanería: usás palabras raras, papá, hablá más fácil. La burricie como política cultural es de una tristeza que recuerda demasiado al libros no –y que, por suerte, no todos los peronistas sostienen.)
                                                           *                    *                    *
Son minucias. Si los insultantes supieran cuan poco me afecta que me digan cipayo o pelotudo y cuánto, en cambio, cuando me contradicen con un argumento que merece una segunda reflexión, harían un esfuercito. Pero lo realmente malo, para mí, es que no sé qué hacer. Estoy en medio de una pelea en que no veo cómo sería ganar: una pelea entre dos grandotes que quieren cosas parecidas, y nada de lo que yo querría. Y la pelea recrudece, las puteadas vuelan, los amigos se enojan, la vida se complica, se nos va: se gastan infinitas energías en chimangos. Lo he dicho muchas veces: no estoy en contra de los enfrentamientos; creo que hay veces en que vale la pena pelearse, enfrentar: cuando algo importante está en juego. Esta vez, insisto, no lo encuentro. El gobierno peronista no va a cambiar nada decisivo en la vida de millones que lo necesitan; un eventual gobierno de su oposición boquipapa menos todavía –y no aparecen alternativas de algún peso. Por eso, tanta pelea por tan poco me parece pura pérdida.
Pero, al mismo tiempo, es lo que hay, la Argentina que toca; por eso no sé qué hacer. Me gustaría poder situarme en ese debate con una causa y pensar que lo que hago contribuye. Me gustaría compartir las convicciones de algunos amigos que te dicen que en sus doscientos años de historia la Argentina nunca cambió tanto y que estamos construyendo un país justo mientras sus jefes se llenan de oro y sus pobres votantes siguen sobreviviendo con un mendrugo universal por hijo; me gustaría aunque más no fuera compartir las de otros que defienden la libertad de expresión de los que se la guardan, las empresas que tienen el suficiente dinero como para imprimir diarios, irradiar radios, televisar programas. O, cuantimenos, pensar con los que dicen que lo que importa es la verdad y siempre buscan el mismo tipo de verdades porque es obvio que, como todos, tienen una ideología que les hace pensar que ciertas verdades valen la pena de ser impresas y otras menos. No por nada, sólo porque les interesan menos.
Una causa. Me gustaría tener una causa precisa, valiosa, valerosa: la causa popular, la causa democrática, la causa nacional, la causa justa. Pero mis causas no encuentran su lugar en el debate y no sé qué hacer y me da el desespero, y más cuando recuerdo que hay tantas personas a las que todo esto –que a algunos nos parece tan central– les importa tres pitos. Entonces me siento todavía más afuera, y no sé qué es peor.
Digo: no sé qué hacer, y es mi problema. Escribir sobre política consiste en dar la impresión de que uno escribe sobre cosas que importan a muchos. Esto, en definitiva, a quién le importa.
(Aunque si usted, mi querido lector, llegó hasta aquí, es porque vio en estas palabras algo familiar, algo que lo interpela, algo que lo preocupa. La seguimos).

domingo, 26 de febrero de 2012

Lo que importa de los muertos.

No suelo horrorizarme demasiado -mentira, me horrorizo más- pero tienen que admitir que me dan razones.
Voy a buscar los anteojos porque necesito que se me resbalen hasta la punta de la nariz para poder horrorizarme en paz. Además, tengo que dejar que termine Mis Madrugaditas antes de poder odiar a alguien.
Resulta que sí, amo a este país. Amo el patriotismo, muy a pesar del revisionismo histórico anacrónico que quieren imponernos. A mi no me imponen un carajo. Yo sigo pensando en mis próceres -míos, porque los amé desde chiquita, míos porque los adopté de ejemplo- como seres humanos que, como en otra ocasión escribí, supieron dejar de ser mezquinos humanos y tender sobre ellos un manto de divinidad pensando, haciendo, luchando por algo más grande, más trascendente que sus propios intereses.
Hoy tengo ganas de escribir vulgarmente, se que no me van a bancar demasiado, pero estoy segura que si lo traducen al vocabulario que normalmente leen sé que lo encontrarán oportuno.
Hay varias cosas, a diferentes niveles que me gustaría recalcar.
No puedo pasar por alto que hubo cincuenta y un muertos en Once. Cincuenta y un familias que se quedaron sin una persona importante -SI SEÑOR SECRETARIO DE TRANSPORTE, SEÑOR JUAN PABLO SCHIAVI, TODAS LAS PERSONAS SON IMPORTANTES PARA ALGUIEN (y de paso usted es un flor de hijo de puta, lo mandan a un velorio y que le dice a los deudos, ¿eh? "Che, están buenas las pepas ¿Quién las hizo?")- Perdón, me saqué. Solo que me parece inconcebible que una persona que debe estar instruida en el arte de la diplomacia diga SEMEJANTE barbaridad para "tranquilizar" a los deudos, que en una tragedia de esta magnitud somos todos, todo el país bajo una misma insignia negra de duelo. Pero no se confundan, cuando una muerte es evitable, cuando una muerte es producida por la irresponsabilidad, por la corrupción, por el robo, la malversación y es sistemáticamente anunciada con cada partida de cada tren, de cada colectivo en malas condiciones, con cada metro de vía desactualizada, con cada metro de ruta y de autopista alegremente concesionada, sin regulación de inversiones, de mejoras que deberían figurar en contrato - escúchenme bien, EN CONTRATOS, NO EN DECRETOS NI LEYES-, en cada uno de los controles de calidad al cual le hicieron la vista gorda por una senda coima, eso, aunque haya menos de 50, aunque haya 6 y aun si hay un muerto solo, fatalidad aparte, una sola familia que sufre la muerte de un ser querido, eso, señor secretario de transporte, es una tragedia y usted es automáticamente un caradura público. Porque caradura se es siempre, pero se hace público cuando sale a decir estupideces sin que se le caiga la cara.
Hay dos puntos más que me gustaría recalcar sobre esto: Primero que nada, el silencio de la presidencia, ni una palabra de aliento, ni una promesa, vacía aunque más no fuera, señora, hoy más que nunca el 54% necesita de sus palabras tranquilizadoras... Bueno, estoy suponiendo sin bases. Los trenes son un negocio de lavado de dinero, señora presidenta, se le cae el esquema a pedazos señora presidenta y usted lo que hace es ordenar que nadie hable, siempre desde el calafate. Bah, es lo que siempre hace, señora presidenta, ordenar que nadie hable: para eso tiene su ejercito de "mercenarios" de la opinión pública, que pagamos entre todos,   y quiero hacer hincapié en esto, PAGAMOS ENTRE TODOS, para que se coarte la opinión publica. No voy a olvidarme, porque tengo la memoria frágil pero no para estas cosas, de los carteles que vistieron mi ciudad de Rosario con la inscripción La TN adentro. La violencia, dije en ese momento y lo sostengo, nunca es la solución. Acusa a diarios opositores de mentir... ¿Con que bases señora? Con la unica base que le importa: Usted da planes, la votan. Negocio redondo, nadie crece excepto sus amigos violentamente ricos. La clase media se empobrece, los pobres se estancan en un abismo sin instrucción, sin educación, sin libertad de pensamiento, sin herramientas para poder forjar un futuro más alla del que usted "mesiánicamente" les ofrece.
Se le va el país al carajo, señora presidenta, porque no es tan fácil manejar un país como una provincia, un país dispone de más medios, de más prensa, de más ojos, de más labios y es IMPOSIBLE comprarlos a todos.
Y tengo una razón para decirle que este país se va al carajo, y es el tercer punto:
Los destrozos en la estación de once. Al pueblo entero va esto, ¿Qué estamos haciendo...? Nos quejamos del control, de la falta de seguridad, de la represión, nos quejamos de las balas de goma, de los "negros villeros", nos quejamos de los gorilas, de los conservas, de los zurdos, nos quejamos, nos vivimos quejando.  Y cuando nos toca a nosotros, ¿que hacemos? Decimos, como Susanita Chiruzzi "Qué barbaridad!" e instamos a los demás a decir su "Qué barbaridad" para seguir viviendo. Pero no podemos seguir mirando a otro lado. Nos exige el país, nuestro propio despertar nos exige que no miremos a otro lado.
Había gente reclamando la aparición de un chico -acá está lo más terrible de la fatalidad- de un chico de mi edad, de Lucas, cuyo cuerpo fue encontrado dos días después entre los vagones tres y cuatro. Y había gente que no estaba reclamando eso. Y pintó el pogo, pintó la destrucción, pinto el vandalismo. Noteros y camarógrafos haciendo un trabajo de mierda, expuestos a las piedras y los palos, sin mucho que decir, ¿Qué se podía decir? "Hay un grupo de inadaptados sociales, sin que eso sea discriminación, que, alejándose completamente del motivo primero del reclamo, estan pateando, rompiendo, apedreando, quemando y destruyendo la cosa pública y algunas cosas privadas, como ese doloroso golcito gris al que le rompieron todas las ventanillas, como esos molinetes que bajaron a patadas, como esos tachos que se estan incendiando. La policía responde bastante pasivamente -si responde de otra manera la sociedad toda se ofende, y con esto no estoy queriendo ponerme a favor del abuso de autoridad, de la represión ni mucho menos- pero arroja muchisimo gas lacrimógeno (cultura general, hablando de todo un poco, señores periodistas, el gas lacrimógeno NO es gas pimienta, el gas pimienta mata.), tanto gas que ni ellos mismos pueden ordenar un cordón de seguridad. Ahora están cerrando las puertas, y la gente sale por las rendijas cada vez mas pequeñas que dejan las persianas al bajarse. Algunos inadaptados salen, como la señorita esa con la remera negra que dice LOVE. Nosotros quedamos adentro, (y en ese momento la notera piensa, por pelotudos, mirá lo que hago por una paga de mierda, me meto en estos kilombos, la re puta madre.). Del otro lado de la estación aun queda gente armada con piedras. No se ve nada. Estoy que me muero del dolor de garganta, me gustaría que haya ambulancias afuera. Y la chica con la remera de Love está fantástica respirando aire puro afuera. El accionar de la policía tarda, tarda en formar un cordón que haga que los que están rompiendo y destruyendo cosas retroceda. Esta gente nada tiene que ver con el reclamo de los familiares y amigos de Lucas. Vino a hacer destrozos. Y siendo un delito, la policía no acciona debidamente. No hay esposados, no se detiene gente. Están simplemente tratando muy suavemente de controlar una situación que ya se fue al carajo desde la primera patada."
Esta situación en Once que no arroja más que escombros a una situación ya de por sí complicada habla de lo que somos como argentinos. Un grupo de gente que hace las cosas mal. Un grupo de gente que hace kilombo por el simple gusto de hacer kilombo. Un grupo de gente que filma y no interviene. Un grupo de gente que mira desde sus casas y se indigna. Un grupo muy pequeño de gente que desde su posición, con su conocimiento, con su criterio y sus ganas, hace.
Las cinco argentinas.

Ahora nos toca a nosotros decidir en cual de las cinco argentinas estamos mejor.
A mí no me gusta callarme la boca.

domingo, 12 de febrero de 2012

Un debate antes de dormir.


Jaajjajaa gorila. Yo estoy comiendo mi hamburguesa tratando de no pensar en tu mal gusto xD Te voy a joder hasta el día q te mueras por haber puesto esa foto. Preparate.

Jajajajaja, sos vos el que pago 28 pesos al pedo; ya te dije que por 13 pesos yo te hago una hamburguesa de puta madre.

Vos sos la que es Mechi y hace cosas anti Mechi como poner esas cosas morbosas en su muro que sabe que no contribuyen en nada a la causa, yo fui un efecto colateral de tu comportamiento…  Tu inclinación política se está yendo a tu cabeza u.u

Te hago gratis la hamburguesa

Ahora tenés toda mi atención

Jajajajaja. Alguien tiene que parar esa fuente de contaminación… Yo sé que el fb no sirve para nada, pero esa represión es una medida que tiene que ser evitada a toda costa… ¿Vos viste lo que paso con el minero con el que hablo Cristina [Fernández], supuestamente?
Era un dirigente sindical peronista, de nombre distinto al que se había inventado.

Por mucho que me encantaría discutirte a muerte para acusarte de zurda una vez más, tengo que admitir, muy a pesar, que en esta estoy de acuerdo.
Y aun así no justifica tu foto a no ser que todos tus contactos se estén tomando un avión en este momento para abrazarse al famatina.
Un simple estado hubiera bastado y yo podría comer en paz xD
Y ¿qué querés que te diga Mechi? A esta altura del partido tu presidenta ya no puede hacer NADA, pero NADA eee que me sorprenda, o sea directamente ya está: todos los días se caga en nosotros xD

Eso es lo que me enferma ¿entendés? O sea, si, flaca, el 54% te votó y todos sabemos que son unos idiotas pero por respeto al otro 46% que piensa podrías ser más discreta ¬¬

No, no son idiotas... son fucking oportunistas. Decime q escuchaste el plan nacional autos para todos, ¿no?

No :S

¡Adivina qué 46% de la población que maneja moto pero que su sueldo no da para recibir subsidios se va a quedar sin auto este año! Después te regalo una coca porque seguro que adivinaste xD
A mí me enferma eso... que están los MUY pobres que lo ÚLTIMO que necesitan es un auto... y después estamos los asquerosamente ricos que en realidad nos chupa un huevo, pero no queremos que alguien tenga auto sin trabajar; pero en el medio hay una franja que cobra poco como para vivir bien, pero cobra mucho como para ser subsidiados y se tienen que cagar pagando impuestos ya no para que otro coma, sino para que compre su AUTO y después 54% de conductores van a volver a votarla para ver que mas consiguen.
Ah y me olvidaba, esa franja es mucha gente, pero no lo suficiente como para democráticamente sacarla del poder.

Hay demasiados pobres en argentina, y los pocos ricos que hay manejan como títeres a esos pobres… Una especie de chantaje por comida o por comodidades virtuales.
Vos vas a estar de acuerdo conmigo: Falta demasiada educación pero todo tiene prioridades. Primero hay que comer. Y hay que comer porque es un derecho, no porque "te doy de comer si haces tal o cual cosa" y después hay que instruirse.

El tema es que el estado también tiene que rendir cuentas de las cosas que hace.
Nadie dice que yo, por ejemplo, no estoy dispuesto a dar todo lo que puedan cobrarme y lo que quiera dar por caridad para que alguien coma; pero esa misma tarjeta alimentaria sirve para pagarse nike de 800 pesos... ¿me estas cargando?
Yo trabajo para poder sostener a la gente, no para darles lujos, llámese autos, netbooks o plata por cada hijo que en realidad es al pedo porque nadie justifica que se hace con esa guita.

se, seguro, 14 tarjetas sociales JUNTAS sirven para eso porque para auto subsidiado si hay pero en la tarjeta les cargan 60 pesos  Y MAS RESTRICCIONES QE LA MIERDA

Considero que la educación es MUY importante pero también es importante que la gente salga un poco a la calle porque hay situaciones que son 1000 veces más objetivas que cualquier inclinación política/religiosa/farandulera o lo que sea y el gobierno actúa mas por fanatismo a sus políticas berretas que de acuerdo a lo que en realidad pasa.
Te lo digo porque conozco gente que da asco escucharla hablar, y que además se sienta entre sus colegas y lo tratan a uno de gorila, y cuando uno se quiere defender la gente te trata como “cuánto te falta, muchacho… vos tranquilo que ya vas a ver como son las cosas”
Y ahí pondría la cara de "okay" de 9gag 
 
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJA
es la primera vez que _okay me da tanta gracia
Sí, que te traten así debe ser un embole. Pero te digo lo que te digo siempre: No le des bola.
Algo que admiro mucho de vos es tu capacidad de pensar por vos mismo que la desarrollaste vos solo, porque en mi caso siempre me alentaron a hacerlo y en el tuyo lo hiciste por motu propio.

Es que uno termina en no confiar completamente en el criterio de sus allegados cuando está muy condicionada por algo como la política... Yo no me quiero poner en el típico papel de hijo de político conflictuado que está en todas las novelas pero es muy cierto eso de que se termina robando la individualidad de las personas…
Yo hablo con algunas personas y la escucho a Kristina… Y dicen lo mismo, con las mismas palabras.

Antes dudaba pero ahora se completamente que te va a gustar mucho 1984 de Orwell

Leí lo que pusiste no lo comente pero me gusto. ¿Orwell no es el que escribió además la historia de los animales de granja? Los que se rebelaron.

¿Rebelión en la granja? ¿Es el que habla de la revolución rusa no?

Si, o debe ser porque es una crítica al comunismo.

Si, es de Orwell

Es uno de esos libros como el principito que son para chicos y que dan mucho q pensar… no lo leí pero lo supongo xD

Me han dicho eso. 1984 es impresionante, ¿posta te gustó la reseña?

Si. Yo jodo mucho nomas, salvo tus post anti policía, que me sacan y que no entiendo porque en tu carrera anterior te cansaste leerlo a Weber xD jajaja

¿Jodes mucho por qué?

Sos una de las poquitísimas personas con las que me gusta hablar de todas estas cosas. Y porque me hago el q te bardeo y q te digo zurda xD

Ah intolerancia lvl over 9000 "de las poquitísimas"

¡Sabes que si! Con los demás no hablo pero no porque yo sea un intolerante: es porque los demás no me toleran. Vos sabes que mi forma de pensar es muy chocante si no me dan la oportunidad de expresarla como corresponde.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
“porque los demás no me toleran”
JAJAJAJAJAJA

¡Es que si!
Y como casi nadie se toma el tiempo, Imaginate si un día me paro a dar un discurso diciendo "Yo, queridos Argentinos, no creo en la democracia..." ahí nomas me van a juzgar por un delito de lesa humanidad antes de que pueda siquiera empezar a explicar porque xD
Aunque me gustaría mucho hacer un post que diga "no creo en la democracia y he aquí el porqué: y el 54% de Cristina" xD

Todavía no entiendo la solución que le das a la democracia.

5 hrs de clase por día para todo el mundo y un criterio mas allá del beneficio que te pueda dar un gobierno clientelista. Pero yo no tengo fe en la gente; yo mismo hubiera votado por Cristina porque me hubiera sentido un traidor si no lo hiciera.
Y no veo a la Sra. que cobra todo lo que pueda haciendo casi alarde de su situación (cuando en realidad tendría que intentar salir de ella) votando a alguien que proponga un modelo de país mas laburante y honestamente hablando, para mi es 10mil veces mejor para nuestra democracia que todo el país mire bailando por un sueño y escuche a moria casan haciéndose autobombo antes de que miren spots de campaña diciendo "renuncia a los subsidios... porque somos un país con buena gente" cuando en realidad quieren decir "no sabemos mas de donde sacar plata, la cagamos"

Qué bárbaro boludo…  Albano Jofré: desde 1991 arruinándonos el trabajo a los publicistas xD ese tipo de cosas, además, deberían ser automáticas luego de un nivel de ingresos si es que todavía quieren hacer eso. Yo, empresaria, ganando diez millones de dólares al año veo que los subsidios me bajan los costos en un 0.2% pero NI EMPEDO, ni de buena gente renuncio a ellos.

¿Vos leíste la reflexión de Adrian Rogers? la habrás leído en algún momento

¿Cuál?

Ese es exactamente mi pensamiento. El que termina diciendo "no se puede multiplicar la riqueza dividiéndola"
Es cortito

Es lo que entendieron en Brasil, entendieron que para poder repartir la torta primero era necesario agrandarla por eso hicieron una especie de copa derramada primero, fortaleciendo la economía (si, lo había leído, en el marco de lo que te estoy contando) y luego repartiendo la riqueza

El único problema que vos y yo tenemos para ponernos de acuerdo es que vos aun así tiras mas para un gobierno social y a mí no me convence.

Pero es que fijate, aun siendo liberal debería fijarme, por pura psicología, en la parte social de la economía de un país: obrero contento = obrero con mejor rendimiento. Yo sí creo en la teoría del derrame, porque creo en la humanidad pero sé que si no es estrictamente regulada esa teoría, la ambición humana no tiene límites. Entonces, para abajo, si a una empresa le va bien, a los empleados les va bien y para arriba, si a la economía le va bien a un país le va bien.

Pero el problema está en que el empleado no deja de demonizar nunca al jefe (y pasa ya más por una cuestión cultural) y el jefe hace lo propio con el empleado. Los gobiernos saben quienes son mayoría. Fue el gran oportunismo de Perón.
Cuando tenés prejuicios tan grandes instalados en cada rincón de tu sociedad no hay cooperación que valga… El que come de arriba está chocho de saber que es prácticamente intocable. Un empleador sabe que no tiene chances de reclamarle nada a su empleado porque es una batalla perdida.

Es que antes de la batalla, el que tiene la sartén del mango es el… Yo no creo que este tan aferrado el concepto de demonio en cuanto a jefes se trate, y en general, digo en general, los juicios de trabajo son por causas justas.

¿Cuántas novelas/obras teatro/ obras literarias/ dibujitos animados conoces donde el malo sea el empleado y no el jefe? Está hasta en la biblia eso, mira lo que te digo. Escuchá las músicas inclusive, o a nuestra presidenta cuando dice que no van a parar en la lucha contra las corporaciones.
Yo no digo que sean inocentes porque tengo la SEGURIDAD de que no lo son, pero sé que los defensores tampoco son inocentes y el pueblo mucho menos.

Pasa que vivimos en un país en donde lo que cuenta es la avivada criolla

Clarín es el gran hijo de puta argentino hoy en día porque tiene prensa, Videla es el gran hijo de puta porque tiene prensa, pero todo el mundo en menor o mayor escala hizo cagadas

Por supuesto, del primero al último debe justificar sus ingresos, tiene que cambiar desde la gente de mierda que tira un papel a la calle hasta el que queda impune por el poder de un asesinato o violación.

yo de verdad pienso que la única forma en que un país puede progresar es inclinando la ambición infinita que es lo que de lo que podemos estar seguro de la gente (gracias Nietzsche) a cuidar su propio culo porque ahí sí que no van a hacer las cosas mal.
Estados Unidos entendió eso, y serán los más grandes hijos de puta a nivel no Internacional, sino Universal pero te puedo asegurar que cada uno de ellos duerme tranquilo a la noche porque mientras no sean Obama o alguien que se está encargando de la guerra saben que tienen el culo limpio porque se benefician o se cagan ellos con cada cosa que hacen sé que fue lo más asqueroso que me escuchaste decir pero eso lo digo desde mi realismo no desde lo que me gustaría que fuera.

Entiendo hasta que punto te copa el liberalismo, pero te cuento que ellos fueron colonia inglesa, un país que se separo del catolicismo, entre otras cosas, porque odiaban el desprecio al trabajo, porque creían en que el esfuerzo y el progreso eran gracias de la divina providencia plus, se independizaron en 1776 y porque querían ser libres no para despegarse de la "caída del imperio" como nos pasó a nosotros, a Latinoamérica toda desde 1810. En nuestra sangre está eso de españoles.
Me refiero, más allá de la referencia histórica, que está dentro de la cultura eso de cagar a los demás para progresar uno; base de todo lo que me estabas diciendo antes. Por eso considero tan importante la educación.

Sí, pero no es solo sangre española... o sea basta investigar porque cayeron todos los imperios desde el de Alejandro hasta la 2da guerra, eso esta hasta en la historia de la iglesia. Yo pienso que no se puede forzar a la gente a que se preocupe por el progreso de los demás, no te digo el bienestar porque creo q tampoco nadie se va al extremo de burlarse de un vagabundo pero nadie quiere regalarle un auto a otro con su trabajo. Yo sencillamente creo que es cuestión de discernir y no pensar que cuando alguien habla de "igualdad" se refiere a que todo el mundo tiene que tener un Gol o un Corsa en el garage.
Todo el mundo debería poder acceder al laburo que quiera y la protección del estado tiene que llegar hasta lo básico que necesita alguien como para poder progresar en lo que quiera; o sea educación (creo que debería haber facultad pública de TODAS las carreras), y comida y ponele ropa, pero todo lo que sea lujo, eso ya no.

A ver, una persona que tiene ganas de progresar se le tiene que facilitar la oportunidad a una persona que no tiene ganas, la tienen que dejar en la calle.
No se trata ya de un auto o de una moto o de un plato de comida; se trata de algo mas integral, que sinceramente no sé cómo definirlo: proporcionarle la oportunidad de conseguir medios de vida, de la vida que quiera procurarse: Ahí tiene que estar el rol del estado, no en subsidiar autos.

Es lo que digo. Pero la tendencia moderna es "aquél tiene un auto, es injusto que yo no pueda tener uno" y nadie se pone a pensar en que si alguien tiene un auto es porque en algún momento sus padres o abuelos o bisabuelos si querés empezaron un emprendimiento chiquito que creció y creció y creció y en algún momento pudieron comprarse uno.

O él mismo -.-

O él mismo también

Tampoco me parece justo, pero lo digo en un sentido familiar, no estatal, que los padres se rompan el ojete laburando y que los hijos vivan de eso sin laburar.

Si bueno, pero es como vos decís eso ya es una cuestión familiar léase: Ricardo Fort, Carlitos Menem… 

Pero yo creo que eso también puede curarse con educación. La formación para el trabajo debe ser que el pan se consigue trabajando. Mama y papa no van a estar toda la vida.
Nooo, ¡mira la hora! Me copa debatir con vos pero me lleva mucho tiempo… No es que no lo disfrute ¿no? pero me tengo que levantar a las 7.

Jaja anda, anda

¡Esperá! ¡Viste que ya me echas! que gorila de mierda xD

Jajaja yo no te echo, ¡viste que sos quilombera! Digna zurda hija de Fidel.
HIJA DEL COMANDANTE FIDEL QUE LUCHÓ EN SIERRA MAESTRA EN EL 56 CONTRA EL GLORIOSO EJERCITO CUBANO Y SALIO VICTORIOSO DE LA LID
Qué asco xD

A mil cubanos que no pueden abandonar su país no les gusta eso
#dealwithit

A la hija de Chávez le gusta esto - con Justin Bieber en la cita que me arregló mi papa por muchos miles de dólares
#capitalismosalvaje

Eh??

Ah ¿no te enteraste? Le ganó el imperio a Chávez esa batalla.


La fotografía que Rosinés Chávez publicó en una aplicación de su iPhone generó gran controversia en las redes sociales.
De paso me cagaron el nombre del diario que quería hacer yo.

Jajajajaj ese gordo hijo de puta… No le deseo la muerte pero ojalá que termine de armar su arbolito de navidad y que no le anden las luces, te juro. Así de mucho lo odio.

Hacete fan :)