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domingo, 9 de diciembre de 2012

El laberinto que empieza y termina en mí.

Soy un laberinto. Soy un laberinto complicado, lleno de espejos, de espinas, de rosas, de piedras, de palos, de árboles altos, de círculos y portales. Cada vez que me acerco a la salida una pared gira y estoy nuevamente donde empecé, donde había quedado la vez anterior. Ella, el final de mi recorrido, no se deja atrapar. No quiere caminar junto a mí porque sabe (y yo se que sabe) mucho más que yo.
Nació conmigo y hasta ahora no le conocí debilidad grande. Igual que yo, le gustan los chocolates, le duele que la gente sufra, y le molesta que yo haga estupideces.
Pero hace un tiempo se acercó peligrosamente a mí, y hasta me celebró un par de estupideces. Me la encontré cuando me duchaba, estaba bailando, sonreía y yo no entendía nada. No podía hablarme sin reírse, sin sonrojarse, sin sudar felicidad por cada uno de los poros de su alma incorpórea que a veces utiliza mi cuerpo para manifestarse. Yo trataba de calmarla, trataba de retarla pero ella seguía bailando y se alejaba y se acercaba dueña de ese laberinto que a mi me cuesta tanto atravesar. Me extendió una mano, me invitó a bailar y la seguí un ratito, me reí con ella y de ella mientras veía como no le importaba nada.
Le advertí que todo lo que haga ella me afectaba a mí y se puso seria el tiempo que su estado le permitía. Me dijo, vos siempre hiciste cosas que me afectaban a mí; le contesté que era mi vida, si a ella le afectaba era su problema.
Los anarquistas dicen que de los laberintos solo se sale por arriba. Yo digo que no, que los laberintos son divertidos, que hay que saber jugar para poder ganar. Ganar, en este caso, sería entenderla.
Este laberinto que sigo atravesando empieza y termina en mí.
En esta pasión que experimento cada vez que hago algo que me gusta,
en esta necesidad de superarme, de alcanzarla.
Esta fe ciega de saber que aunque me equivoque, estoy en el camino correcto.

jueves, 5 de julio de 2012

Al trote.

"La princesa miró hacia atrás una vez más. Los muros de la ciudad se iban perdiendo en la inmensidad y ahora estaba sola. Más sola de lo que nunca había estado antes. Con un futuro más incierto del que nunca antes había planeado.
Más adelante estaba el barranco y luego el mar y un poco más abajo, pero antes, la ínfima costa de Corazas, el lugar que siempre había sido su fin último. No había más nada que la limite. Y eso la asustaba sobremanera."


-¿Es muy tarde para eliminarte de todos lados?- pregunté mirándo fijamente a su foto de perfil.- En serio, ¿ya es demasiado tarde?
Si te elimino de todos lados ahora, voy a seguir teniendo noticias tuyas, estas por todos lados, sos como una sombra.-seguí tomando el café para que no se enfríe.-y sin embargo me molesta. Me molesta no saber que puta estoy haciendo... ¡hablandole a tu foto! ¿Ves que estoy mal? Mal, mal, mal, mal. Por vos, por esa foto. Mal por mí misma. 
La ultima vez que estuvimos juntos... Me mandás señales encontradas... ¿Que qué quiero decir con eso? Lo que estás oyendo. No vos, tu foto. No tu foto, estas cuatro paredes en la mitad de Rosario, a cuatro pisos de altura.

"Se había alejado tanto de la ciudad, de ese olor a pan fresco de la panadería y del brillo de las estrellas que iluminaban la noche que ya se sintió libre de gritarlo a los cuatro vientos: Ya no era una princesa. Y como princesa se era para toda la vida tuvo la certeza de que nunca había ostentado ese título. Era una mujer envuelta en capas que la protegían del frío, con ropa de terciopelo fino, sin dioses que la protejan porque se habían quedado todos sentados alrededor de una hoguera, era una mujer llena de dudas, pero no le debía más nada a nadie. Había dado todo de sí y estaba ahora donde estaba: sola, perdida en la inmensidad y con muchísimas ganas de llorar."

sábado, 30 de junio de 2012

Te nombran las ciudades que pisé.






Te nombran las ciudades que pisé y en cada esquina encuentro tu acertijo.
El futuro me ha nombrado con tu voz.
En ti todo encuentra una razón.

Que envidien mi locura, corazón, tú eres mi hogar y afuera me muero de frío.
Elijo regalarte mi canción porque apareces en todos mis planes.

Todo comienza en ti, el resto de mi vida y la razón de abrir cada ventana, la canción que resuelve mis dudas, mi delirio y mi cura.
Y todo acaba en ti, los besos, cada fiesta, la raíz que bebe mis dolores, mi febril costumbre de buscarte, mis días y este hambre de ti.

Todo empieza y Todo acaba en tí. Ismael Serrano.

lunes, 4 de junio de 2012

Hope the ones that we love survive.

I realize we can't spend our whole lives throwing knives, and hope the ones that we love survive

I've seen the future before my eyes, 

Note to self: Stop throwing knives

miércoles, 30 de mayo de 2012

Fotógrafos del Abismo

Desde lejos, Gabriel Garcia Marquez y Miguel Hernandez me hicieron señas para explicarme que estaba de verdad muy borracho.
Atiné a reirme a carcajadas, secundada por Karl.
Realmente no era que estaba un poco alegre, sino que ya no se podía mantener de pie.
"me convidás?" Me preguntó Ernesto, señalándome con un gesto la copa que vos me acababas de pasar.
"No," le conteste cuando la risa me dio espacio, "estas que no te podes parar."
Me miró con aires ofendidos y agregué "además, no es mia."
Parece que esto lo tranquilizo y dijo "tenes razón, voy a por un vaso de agua."

Solo entonces, Sartre y Marx, me miraron. Nadie mas que yo podía preguntartelo.
"¿Por qué viniste?"
Con un hilo de voz, con la inseguridad de la pelea inminente en la que yo estaría serena y vos probablemente muy alterado me respondiste "Para hablar con vos."

27 septiembre 2008.-

domingo, 25 de marzo de 2012

Sacámela de encima!

Esto que ven es Mercedes. Un ser humano de poco más de 1,60, rellenita, ojos claros de color indefinido, nada del otro mundo. Pero también resulta ser Mercedes el pedacito de tierra que pisa, la hoja de papel que garabatea, la vaporización del perfume que usa (aunque lo esté usando otra persona, aunque Mercedes cambie de perfume), cada mensaje de texto que manda. Y resulta ser también, aunque no lo crean, que Mercedes también es cada abrazo que da, cada beso que envía, cada palabra que dirige. Y cada paso que da, cada pedacito de tierra que tocan sus pies. Toda esa historia de mentira y de verdad es Mercedes. Toda esa historia en la que piensa y le da piel de gallina, le tiembla la sangre,  se alegra y de desespera. Todas esas cosas que alguna vez la avergonzaron, todas esas cosas que alguna vez la enorgullecieron.
Todo eso es Mercedes.
Y un montón de cosas más que se van a dar cuenta cuando la conozcan.
Y es muy probable que a partir de ese momento ustedes también tengan un pedacito de Mercedes.
Pero no se sientan tan honrados, no es la gran cosa. Para algunos sí, para otros no.
Mi punto es que todos provocamos una reacción en cada persona. Personalmente yo tengo un pedacito de cada persona que conocí guardada. Una anecdota, algo. Y para mi es hermoso. No sé como será para ustedes.

martes, 7 de febrero de 2012

Llueve y no me beses.

Llueve, mi amor, y no me beses poruqe me destiño de tu boca, porque te apunto con los labios y cuando erro no me la banco. Vengo a tientas con los brazos cruzados, con este mal de cobarde, tropezando con mis piernas, gambeteando entre la gente.
(V.L. Vengo del Placard de Otro, Divididos.)

"Y aunque no es la primera vez que me encuentro tan cerca de conocer la locura ahora por fin ya sé que es no poder controlar ni siquiera tus brazos, y sientes que están completamente agotados... 
Antes o despues debería intentarlo, someterme a tu hechizo olvidando mentir en otro nivel, no querer recordar ni siquiera el pasado... Mientras todo da igual..."


sábado, 19 de noviembre de 2011

Mi vida era un completo desastre.

De repente todos los conceptos comenzaron a caer lentamente, uno a uno, desde esa fatídica noche de invierno tardío, martes de tarde, mordiéndome las uñas. A la una de la tarde del día siguiente comenzó a llover. En realidad no me acuerdo, era agosto, lo supongo. Subí agitada los tres pisos por escalera, me senté en la unica silla que encontré libre y me puse a golpear el banco con una birome. Mi ánimo no había subido las escaleras conmigo, esta recostado contra una pared en el subsuelo de ese mismo edificio. Ni siquiera yo me soportaba, no quise que nadie hiciera el esfuerzo.
Volví a levantarme, era la señal que esperaba todo mi cuerpo para orientarse o desplormarse segun el caso. Guardé mis cosas en la cartera y salí por la misma puerta por la que había entrado la profesora quince segundos antes. Susurré buenas tardes y me precipité con una certeza casi infranqueable a ver la nota que iba a cambiar mi destino para siempre.

De ahí todo cambió, en gran medida. Todo lo que estaba a punto de caer cayó, irremediablemente.
Lastimosamente por un lado, gracias a Dios por el otro.
Necesitaba esto, mi vida era un desastre y no quería que la gente que amaba se metiera en ese desastre. Puedo sola, me encanta estar acompañada pero puedo sola. Puedo ser mejor persona, mejorar, cambiar. Y hacer feliz a las personas que amo ahora que soy feliz conmigo misma.

viernes, 4 de noviembre de 2011

You are the only exception.

Maybe i know, somewhere
Deep in my soul
That love never lasts
And we've got to find other ways
To make it alone
Or keep a straight face

And i've always lived like this
Keeping a comfortable distance
And up until now
I had sworn to myself that i was content
With loneliness

Cos none of it was ever worth the risk, but

You are the only exception
 
 

jueves, 3 de noviembre de 2011

Yes I’d rather hurt than feel nothing at all.

I run my life
Or is it running me?
Run from my past
I run too fast
Or too slow it seems

When lies become the truth
That's when I run to you ♥
Our love's the only truth
That's why I run to you


***

Picture perfect memories,
Scattered all around the floor.
Reaching for the phone cause, I can’t fight it any more.
And I wonder if I ever cross your mind.
For me it happens all the time.

It’s a quarter after one, I’m all alone and I need you now.
Said I wouldn’t come but I lost all control and I need you now.
And I don’t know how I can do without, I just need you now.

Another shot of whiskey, can’t stop looking at the door.
Wishing you’d come sweeping in the way you did before.
And I wonder if I ever cross your mind.
For me it happens all the time.

It’s a quarter after one, I’m a little drunk,
and I need you now.
Said I wouldn’t call but I lost all control and I need you now.
And I don’t know how I can do without, I just need you now.

Yes I’d rather hurt than feel nothing at all.

It’s a quarter after one, I’m all alone and I need you now.
And I said I wouldn’t call but I’m a little drunk and I need you now.

And I don’t know how I can do without,
I just need you now.
I just need you now.
Oh baby I need you now

martes, 25 de octubre de 2011

¿A mí me venís a hablar de amor?

¿A mí me venís a hablar de amor?
¿Justamente a mí que tenía absolutamente todo lo que se puede pedir?
Me venís a decir que el amor es así, que hay que probar otras cosas, que hay que salir a ver que depara el destino, venís con tu cantinela de que en la vida nadie es indispensable, todo el mundo es reemplazable, todo tiene solución.
Dejame decirte que te estás equivocando. Cada uno de nosotros tiene una flecha que indica directamente el corazón de otra persona. Y cuando esa persona está cerca lo sentimos.
¿Qué me venís a hablar de amor? Ahora, que te quedás callada porque sabés que tengo razón.

martes, 11 de octubre de 2011

Partículas.

A veces esas personas, esas partículas de polvo comienzan a elevarse, a elevar su temperatura, sus signos vitales, a veces, no importa lo que hagas para no oirlas comienzan a ser escuchadas, y vos comenzás a darte por aludida.
Todas ellas tienen una opinión sobre vos. Porque todas tienen intereses, no importa cuanto intenten negarlo.
Hienas agazapadas. Enfermedades latentes.
Lo ideal es no tener miedo.

Y estar preparado.

lunes, 3 de octubre de 2011

Amandote, amandote, amándote...

Te escribo con el estómago partido y en la cabeza una replica de la guerra de los cien años, como si en este estado me salieran mejor las palabras que los silencios, como si en este estado pudiera planificar algo más que tomar una pastilla e ir a dormir.
Te escribo porque siento la necesidad de hacerlo -oportunos antojos- y poque tengo necesidad de decirte lo que tengo para decirte.
Tengo un abrazo. Una canción, un beso. Tengo una caricia para tu panza, otra para tu espalda. Tengo muchos silencios. Tengo pocas palabras.
Tengo una certeza. Una bien grande, irrefutable.
Quiero mi vida con vos y nada va a detenerme. Ni este solor de cabeza, ni la acidez de los nervios, ni la distancia que pretende hacer lo suyo, ni el tiempo. Sos lo que quiero. Absolutamente TODO lo que necesito y busco. Un refugio. Una promesa. Un barco en el medio del océano. Una sonrisa. Sos una vida que quise para mí, sos MI vida. Sos todo lo que encierran esas seis letras. Mi todo, mi océano, mi universo, mi infinidad. Lo que se ve y lo esencial. Sos mío, pero no mío en el sentido de que me pertenecés, sino mío porque me comprometí a que seas mío, te adopté como mío. Mi vida. Mi corazón. Mi razón, todas mis razones.
Cuando te pido que no me dejes en realidad no te estoy exigiendo nada, ni siquiera que no me dejes. Estoy pensando en como sería mi vida si te perdiera a vos, que sos mi vida. Y no puedo. Y no quiero que me dejes porque no puedo imaginar ni siquiera el presente sin vos. No puedo imaginar no tener noches de lectura, abrazados, yo leyendo, vos explicándome, yo metiendo comentarios, vos riéndote. No puedo imaginar no poder preparar almuerzos y cenas con toda la dedicación, no puedo imaginar no obligarte ir al supermercado.
No puedo ni siquiera plantearme la posibilidad de esperar ansiosa mirarte a los ojos (tal vez recordarte que antes de rendirnos fuimos eternos) de besarte los labios, de reírme con tu risa, de abrazarte, de recordarte a cada instante.
Sos lo primero en mi vida. Tenía demasiadas ganas de decírtelo.
Muero de ganas de verte, de verte más seguido, de sentirte cerca.

Te amo.

domingo, 31 de julio de 2011

Depresión Pre-Segundo Cuatrimestre.

"Un apapacho puede ser un abrazo, un beso, una caricia tierna, una acción para curar una herida, o todos juntos. El apapacho puede ser físico o emocional.
Se dan apapachos a aquéllos por quienes se tienen sentimientos de afecto, de cariño o de amor. Se puede consentir o consolar a alguien con apapachos."

I really need someone to apapach me


He Can Only Hold Her

He can only hold her for so long
The lights are on but no one's home
She's so vacant
Her soul is taken
He is what she's running from

Now How can he have her heart
A When it got stole
Though he tries to pacify her,
Cuz what's inside her never dies

Even if she's content in his warmth
She gets pained with urgency
So Urgent kisses
The man she misses
The man that he longs to be

Now how can he have her heart
A When it got stole
So he tries to pacify her
Cause what's inside her never dies

So he tries to pacify her
cuz what's inside her, it never died.
So he tries to pacify her
cuz what's inside her never died.

jueves, 14 de julio de 2011

Yo sé que no tengo palabras.

Pero ellos si tienen las letras de mi boca, la sangre de mi lengua, la dureza de mis dientes. 
Tienen ellos mi respeto, mi admiración y sé que ellos saben lo que quiero decir.

Mañana cuando te levantes
Y pienses lo que dije ayer
Ay viejo que en este juego
A mi siempre me toca perder.

Todo comienza otra vez:
El fuego, la piedra, el canto ancestral,
señales en el firmamento.
Semilla, la tierra, plegaria tribal,
la lluvia, la luna y el viento.

Quizá porque mi niñez 
sigue jugando en tu playa, 
y escondido tras las cañas
duerme mi primer amor, 
llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya.
 Vull cantar l'amor. Al primer. Al darrer.
Al que et fa patir. Al que vius un dia.
Vull plorar amb aquells que es troben tots sols
i sense cap amor van passant pel món.
 Vull alçar la veu,
per cantar als homes
que han nascut dempeus,
que viuen dempeus,
i que dempeus moren.

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí.
Perdóname si
hoy busco en la arena
una luna llena
que arañaba el mar...
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
   hoy ceno contigo, hoy revolución,
   reyes que pierden sus coronas,
   verte entre la multitud,
   abrazos que incendian la aurora
   en las playas del sur.
A veces no puedo dormir,
y sé que te vas a reír
pero ando loco buscando la melodía
que te congele en mi abrazo,

que te retenga a mi lado. 
Gente que miente por un trozo de calor,
que reza por que pare el ascensor,
atrapado contigo.  
Alguien me contó que llevaba cien días
encerrada en aquel bar,
pidiendo fuego o alguna pista
que le ayudara a encontrar
la luz dentro del laberinto,
el mapa donde está escondido,
el mar donde arden las promesas,
donde solías naufragar. 
Y yo afilando lunas, perdida en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.
Si ella se va no trates nunca de entenderla.
Maldice sus pasos.
Nunca creas sus despedidas, sus promesas, su explicación.

Y provoca llanto y dolor,
que queme su conciencia como el sol,
que el adiós le corte como una cuchilla.
No te confundas, ella es la asesina. 
 Cansada de ir cada noche a los mismos bares,
buscándote aunque sé que no estás, que no voy a encontrarte.
Cansada de ir cada noche lamentando tu ausencia,
directamente a tu altar para hacerte una ofrenda.   
Te veo y me declaro culpable
de desear tu presencia

más que desear la paz.
  Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa
Ay ! si pudieras recordar sin rencor.

jueves, 23 de junio de 2011

El temor a perderme tus dulces mañanas.


And we're caught up in the crossfire, a heaven and hell...
And were searching for shelter. Lay your body down...

Todo es frágil: tu costumbre de amarme, mi fe, el silencio y la vida que duerme
en un vagón de tren. 
Tu contrato fugaz, la memoria, este hilo de voz, las quimeras que surcan estrechos y este corazón que persigue tu rastro en la alfombra de la habitación.

No es tan frágil el trueno del fusil, el temor a perderme tus dulces mañanas, tanto dolor.
La memoria del banco, el aroma de aceite en el mar, las fronteras de acero para hombres, humo para el capital que regula espejismos y ordena tu necesidad.

Yo soy frágil como un cristal si falta usted a esta cita, mi amor, si el canto se llena de olvido, si el recuerdo se va y ya no ríe conmigo.

Quizá no seamos héroes pero aún seguimos vivos y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino y hará futuro su fuerte fragilidad.

Es tan frágil el abrazo del mundo y su paz, la promesa desde la tribuna y su empeño por perdurar. Soberbio y resistente es el grito del miedo anunciando el final
y la noche que escupen al cielo tantas chimeneas, los disparos de nieve, el rugido de las bayonetas.

Quizá no sea tan frágil tu costumbre de amarme, mi fe, tu voz y tu memoria.
¿Sabes?, quizá me equivoqué.
Quizá no sea indestructible el trueno del fusil, tanto dolor, la burbuja que encierra este grito y este temor a saberme perdido, a perderte y perder la razón.

Yo soy frágil como un cristal si falta usted a esta cita, mi amor, si el canto se llena de olvido, si el recuerdo se va y ya no ríe conmigo.
Quizá no seamos héroes pero aún seguimos vivos y en la crisálida su voz estallará.
Y no se quedará inmóvil al borde del camino y hará futuro su fuerte fragilidad.


jueves, 16 de junio de 2011

La extranjera.

Hablo con dejo de otros mares
Y ya no sé qué arenas
Guardarán secretas,
Aquel pequeño puñado de historias que fuí
Tan lejos de aquí.
Hoy tu cuerpo es quien me enseña a vivir
Y desde que me abrazas
Desde que me besas
No soy aquella que llega
Y que piensa distancia,
Tu vida también es mi país.
Y si algún día ves que voy a morir
Préstame tu pecho,
Será noche tibia
Y yo tendré por patria
La almohada que me diste.
Puede ser que muera así cantando bajito
O que me meta en un rinconcito
O que sienta como un frío de dos,
Pero no moriré extranjera
De tus labios fuertes.

-Liliana Felipe.
Grossa Grossa.

viernes, 3 de junio de 2011

I'm Good at Wasting Time.

Era la segunda vez que empezaba una historia de la misma manera:
-No, no soy la mejor persona del mundo pero si te sentás puedo contarte un par de cosas.
Hice una pausa y luego volví a mirarlo - Hace frío ¿no? Voy a prender la calefacción un ratito, ¿querés un té? ¿un café? ¿qué tomás?
Me respondió que nada, o que lo que yo tome, así que le acerqué un mate amargo y galletitas dulces.
-Odio el invierno- le dije cuando volví a sentarme.- Eso que ni siquiera empezó. El frío me hace acordar de todas las cosas malas, que no son pocas.
Soy, y siempre fui -empecé a contarle- la hermana tonta, la que se callaba, la que no contaba nada. No entro exactamente en el perfil de chica perfecta, era mala para la música, sospeché siempre que era adoptada, tenía un complejo de inferioridad que solo logré paliar cuando caí en cuenta que era un poquito más inteligente que el resto. Me envolví en la lectura, en la trama, en la historia, en mejorar día a día, en no creerme los cuentos, en buscarle el lado humano a las princesas, en cuestionar a los príncipes. Y me hice experta en no llorar por llorar, en reir más tiempo que el debido, en no saber que decir e inclusive ahí decir lo apropiado. Me centré en ser mejor que yo misma, claro, no iba a competir con nadie y menos con mi hermana, aunque después le agarré el gustito.
Eran competencias ilógicas, era centrarme en un autismo voluntario, era ser invisible hasta que pueda sobresalir, era jugar sola.
Es una estupidez lo que te estoy contando, era necesario que se lo cuente a alguien. Mi historia no sigue como te imaginás, nunca fue mi estilo hacerme la pobrecita. Al contrario. Creé una barrera hacia todo lo que venga de los demás, un método de actuación y una filosofía de vida: "yo a vos no te creo nada, como vos vas a creer en mí." como el de la canción. Jamás puse las manos en el fuego por nadie, y menos por mí misma.
Es que no soy una persona confiable, soy demasiado fría y aparento ser demasiado cálida. No puedo categorizarme sola, siempre me creo con fuerzas de decidir razonando absolutamente cada paso que doy y si lo pienso demasiado, todo me lleva a que soy una mala persona que no piensa en los demás. No es así. Tardo uno o dos días en autoconvencerme de que no tengo el control de todo, que también soy humana y que puedo ilusionarme con algo sin merecer un castigo divino por eso.
Me gustaría presentarte a mi conciencia. Es esa hija de puta que cuando llegaste no te saludó porque piensa que todo es un signo de debilidad y que cualquier signo de debilidad está mal. Se llama Mercedes también, y lo que no puede regular no le importa.
No cree en nada ni en nadie, para ella es todo mentira, todo chamuyo, todo retórica. Está acostumbrada a escucharme, pobrecita. No se hace ilusiones con nada, o al menos eso es lo que me dice, que ella está más allá de ilusionarse y decepcionarse.
Tiene un target altísimo en cuanto a chicos. Las chicas las descarta, no las banca demasiado. Aunque también le parecen muy sexies y no se banca a la gente que se asusta cuando quiere expresar eso. Me influye mucho ella en la decision de encontrar a alguien, me vive diciendo "mirá que si le gusta el chicle vas a pelear y no podes pasar tiempo con una persona a la que le gusta masticar chicle, aunque no lo haga enfrente tuyo" y casi siempre me convence. Es exigente pero muy poco superficial. "Me gustan los chicos con abdominales" le digo. "me gustan los chicos con cerebro" me responde y vuelve a ganarme.
Aunque no creas hay un punto débil, creo que en un punto ella también es humana: le molesta ver gente sufriendo. No a mí. Que yo sufra le parece justo. Ver a los demás sufriendo. Se aflige, necesita ayudar y se enloquece si no puede, si no encuentra una solución.
No somos personalidades distintas, somos como componentes de una misma. No sé si somos raras, pero mientras yo me muero por estar con vos un segundo más ella no quiere verte, pero se muere por verte. ¿O esa soy yo?
De cualquier manera, espero que quieras quedarte un rato más, ¿Qué me decías del mate?

martes, 17 de mayo de 2011

Diatriba de amor contra un hombre sentado que piensa y espera.

De manera que llegado el día, no ha de faltar un hombre que me ame de sobra para despertarme de amor cuando me haga la dormida, para que tumbe la puerta del baño cuando lo esté haciendo esperar demasiado, para que no le asuste ser vampiro en una que otra luna, y que sea capaz de serlo donde sea y como sea y no siempre en la cama como los muertos. Un hombre que no deje de hacerlo conmigo porque se imagina que no quiero, sino que me obligue a querer hacerlo aunque yo no quiera, a todas horas y en cualquier parte, como sea y por donde sea, debajo de los puentes, en las escaleras de incendio, en el retrete de un avión mientras el mundo duerme en medio del Atlántico, y que aun en las tinieblas exteriores o en los finales más ciegos sepa siempre que soy yo la que está con él, y que soy yo y ninguna otra la única que fue mandada a hacer sobre medidas para hacerlo feliz y ser feliz con él hasta la puta muerte.

-Grabriel García Marquez.

martes, 10 de mayo de 2011

Saudade.


Inés - Escucha, Pedro, voy a confesarte algo que ninguna mujer confiesa. Si la primera vez que llegaste a mi puerta, en lugar de prometerme amor eterno, me hubieras dicho que era sólo por aquella noche, me habría entregado lo mismo para tener siempre algo hermoso que recordar. Cuando volviste al día siguiente pensé que eras galante. Cuando volviste otra vez creí que eras generoso. Y de repente, cuando ya no necesitaste volver porque ya no te fuiste, toda yo me puse a temblar, con ese miedo feliz de quien está viviendo un milagro. Te hubiera dado las gracias toda mi vida por una sola noche, y no ha sido una, ni cien, ni mil. ¡Son ya diez años llenos de ti día por día! ¿Será posible todavía más... o habrá un castigo allá arriba para los que hemos sido demasiado felices?
Pedro - ¿Lo eres en este momento?
Inés. - ¿Por qué lo preguntas si estoy contigo?
Pedro. - Porque es una felicidad bien extraña la tuya, con los ojos húmedos. Una felicidad con todos los gestos de la tris­teza, como si en vez de vivirla la estuvieras recordando.
Inés - ¿No es eso lo que los portugueses llamáis "saudade"?
PEDRO. - No; saudade es la pena de ausencia que se siente
Inés - ¿Qué es lejos para ti?
Pedro - Otros árboles, otra manera de hablar... otro país.
Inés - Demasiado. Para una mujer es lejos todo lo que está más allá de sus brazos.
Pedro - Saudade es dolor del bien perdido, y tú no has per­dido nada aún.
Inés - ¿No estoy perdiendo algo tuyo a cada momento? Cuan­do acabas de besarme ya siento saudades de aquel beso que se va. Cuando te duermes, aún no has terminado de cerrar los párpados y ya tengo saudades de tus ojos.
PEDRO. - Es milagroso que podamos sentir tan igual siendo tan distintos. Tú la ternura y yo la fuerza. Para ti la caricia y la canción de cuna; para mí el grito y el caballo.
Inés. - No podemos negar nuestra tierra: España tiene nom­bre de madre; Portugal, de galán. Eso es lo que me da miedo de ti.

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